La NASA ha realizado experimentos de cultivo de plantas en la Estación Espacial Internacional y la estación china Tiangong II, con resultados decepcionantes. Las lechugas cultivadas en el espacio mostraron una pérdida de entre el 29% y el 31% de calcio y un 25% menos de magnesio en comparación con las cultivadas en la Tierra. Esto es preocupante, ya que los astronautas ya enfrentan una pérdida acelerada de masa ósea en microgravedad. La NASA está trabajando en nuevas estrategias de biofortificación para revertir la pérdida nutricional de los cultivos espaciales, incluyendo el uso de especies más resistentes y técnicas de fermentación microbiana. Una misión a Marte puede durar más de tres años, por lo que es crucial encontrar soluciones para mantener la salud de los astronautas. Los científicos siguen buscando la fórmula para que los alimentos cultivados en el espacio conserven su valor nutritivo. La Agencia Espacial Italiana está desarrollando un tipo de arroz superenano capaz de crecer en suelos lunares simulados. Los resultados del experimento son un golpe de realidad para la exploración espacial, ya que la vida humana depende de condiciones que solo la Tierra ha sabido ofrecer.