China está acelerando su plan para llegar a la Luna con humanos antes de 2030, mientras que EE. UU. se enfrenta a retrasos en su programa espacial. El cohete Larga Marcha-10 y la nave Mengzhou han superado la fase de prototipos inicial y se han completado pruebas críticas. El objetivo es mantener el rumbo para lograr el primer alunizaje tripulado antes de 2030. Por otro lado, la misión Artemis 3 de la NASA, que debía llevar a la primera mujer a la superficie lunar, está prevista para 2027, pero se enfrenta a problemas con el megacohete Starship de SpaceX. China planea construir una base científica internacional en el polo sur lunar y avanza bajo un modelo estatal centralizado, con recursos concentrados y metas a largo plazo. El país ya ha logrado hitos inéditos, como el alunizaje de la sonda Chang’e 4 en la cara oculta de la Luna y el envío de un rover a Marte con la misión Tianwen-1. La NASA ha comenzado a estudiar opciones con Blue Origin, la compañía de Jeff Bezos, que sí logró alcanzar la órbita con su lanzadera New Glenn en enero pasado.