Un estudio internacional ha desarrollado un proyecto llamado DREAM, que reúne el trabajo de 53 expertos de 37 instituciones en 13 países, para descifrar la mente dormida. La base de datos incluye más de 2.600 despertares de 505 participantes, con mediciones de electroencefalografía (EEG) y magnetoencefalografía (MEG), y descripciones detalladas de los sueños recordados. Los resultados muestran que los sueños no son exclusivos de la fase REM, sino que también aparecen durante etapas más profundas del sueño. La inteligencia artificial puede predecir cuándo una persona está soñando con una precisión muy elevada, incluso sin depender del relato posterior del participante. El proyecto DREAM abre una puerta fascinante para la neurociencia y permite estudiar los sueños de forma objetiva, lo que puede llevar a diagnosticar estados de consciencia en situaciones donde no hay comunicación verbal.