La industria europea de residuos enfrenta una crisis desde 2018, cuando China dejó de ser el vertedero de los países desarrollados. Se producen 2.000 millones de toneladas de residuos al año, pero solo el 12% se recicla. El 95% de los plásticos europeos y el 70% de los norteamericanos terminaban en China antes de 2018. La búsqueda de nuevos vertederos ha llevado a redirigir la basura hacia el Golfo de Guinea y el Sudeste asiático. Expertos como Oliver Franklin-Wallis y Cheryl Katz han denunciado la opacidad de la industria de residuos y la colaboración cómplice de gobiernos y empresas