La Daphnia pulex, una pulga de agua microscópica, ha demostrado evolucionar a un ritmo sorprendente, incluso en condiciones estables. Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) analizó casi mil especímenes recolectados durante una década y encontró que los genes de la pulga de agua cambian año tras año. El autor principal, Michael Lynch, describe este proceso como una "rotación continua de variación genética". La explicación se encuentra en su modo de reproducción, que permite la clonación y la reorganización constante de genes. Esto le permite adaptarse a condiciones extremas antes de que lleguen. El estudio sugiere que la evolución no se detuvo, sino que se volvió más sutil y silenciosa. La comprensión de este mecanismo podría ser clave para proteger ecosistemas enteros en un planeta que cambia rápidamente. La Daphnia pulex es un ejemplo de evolución en tiempo real, y su estudio podría ayudar a anticipar cómo responderán otras especies, incluidos los humanos, ante un mundo en transformación.