Investigadores del Instituto de Ciencias de Tokio han desarrollado una batería que almacena y libera hidrógeno a temperaturas de alrededor de 90 ºC. La clave está en el uso de hidruro de magnesio como ánodo y un electrolito sólido que permite mover iones de hidruro de forma reversible. La batería logra un rendimiento completo en capacidad de almacenamiento y permite que el hidrógeno sea absorbido y liberado repetidamente sin perder eficiencia. El equipo dirigido por Takashi Hirose, Naoki Matsui y Ryoji Kanno publicó su estudio en Science, explicando que la innovación está en un electrolito sólido con estructura cristalina especial. La batería alcanzó la capacidad teórica máxima de 2030 mAh/g, equivalente a un 7,6 % en peso de hidrógeno, en ciclos repetidos y con estabilidad a largo plazo. Esto podría ser un punto de inflexión en la transición energética, haciendo viable el uso del hidrógeno como combustible en vehículos y procesos industriales libres de carbono.