La Antártida alberga una red de lagos subglaciales que se llenan y se vacían en ciclos lentos. Un estudio en Nature Communications ha identificado 85 lagos subglaciales desconocidos, elevando a 231 el número de cuerpos de agua activos registrados. Los investigadores detectaron cambios en la altura de la superficie helada, lo que ofrece una visión única de lo que ocurre en la base de la capa antártica. El equipo liderado por Sally Wilson logró identificar 12 ciclos completos de llenado y vaciado, lo que revela que la hidrología subglacial es más activa de lo que se pensaba. El hallazgo también incluye cinco sistemas interconectados que podrían reducir la fricción entre la capa de hielo y el lecho rocoso, acelerando su deslizamiento hacia el océano. El lago Vostok, con 65.000 km³ de agua, es un ejemplo de un lago estable, pero si llegara a drenar, tendría un impacto enorme en el equilibrio del hielo y la circulación oceánica. Los científicos advierten que la mayoría de los modelos climáticos no incluyen la hidrología subglacial, lo que es esencial para proyectar con precisión el aumento del nivel del mar en las próximas décadas.