Un estudio realizado por científicos del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig y la Universidad de Turku ha descubierto que las gorilas hembra de montaña viven mucho tiempo después de su último parto. Los investigadores han monitorizado durante tres décadas los datos del ciclo de vida de 25 gorilas hembra de montaña del Parque Nacional Impenetrable de Bwindi, en Uganda. El resultado es que siete gorilas hembra vivieron más de diez años después de su último parto, y seis tenían incluso más de 35 años cuando se reprodujeron por última vez. La longevidad en los gorilas hembra de montaña tras dar a luz por última vez se explicaría por la llamada 'hipótesis de la madre', que consiste en que las hembras de mayor edad dejan de reproducirse para ahorrar energía e invertirla en sus descendientes ya existentes. Esto hace tambalearse la 'hipótesis de la abuela', que señala que las hembras viven más tiempo para ayudar a sus nietos. Los científicos rechazan esta teoría debido a que tanto las hembras como los machos de esta especie de gorilas suelen abandonar sus grupos de nacimiento, por lo que es poco probable que se produzca esa ayuda intergeneracional.