El objeto 3I/ATLAS, inicialmente considerado como una posible nave alienígena, ha sido objeto de estudio por parte de astrónomos y científicos. Las primeras estimaciones sugerían un tamaño de hasta 20 kilómetros, lo que generó especulaciones sobre su naturaleza. Sin embargo, observaciones posteriores con el Telescopio Espacial Hubble revelaron que su núcleo real mide entre 320 metros y 5,6 kilómetros. La trayectoria del objeto y su comportamiento sugieren que podría ser un cometa interestelar. Un estudio reciente propone que 3I/ATLAS podría ser un trozo de planeta extrasolar, específicamente un fragmento clástico litificado arrancado de una cuenca sedimentaria en un mundo lejano. La Agencia Espacial Europea (ESA) ha movilizado sus instrumentos para estudiar el objeto, y se espera que futuras observaciones revelen más datos sobre su composición. El objeto se acercó a Marte a una distancia de 30 millones de kilómetros, y se espera que la sonda Juice lo observe en un estado más activo tras su paso cercano al Sol. El estudio de 3I/ATLAS ha generado interés en la comunidad científica y ha destacado la importancia de misiones como la sonda Comet Interceptor.