Las granjas oceánicas verticales, también conocidas como acuicultura vertical o 3D ocean farming, son sistemas de cultivo en el mar que aprovechan el espacio de forma tridimensional. Estas granjas no requieren fertilizantes, pesticidas ni alimentación adicional, lo que las convierte en una de las formas de producción más sostenibles disponibles. El modelo ha sido desarrollado por iniciativas como GreenWave, que buscan crear una acuicultura regenerativa. La producción limpia y sin insumos contaminantes es una de las ventajas más destacadas de estas granjas. Según el Banco Mundial, cultivar algas en apenas el 0,1 % de los océanos podría generar 50 millones de empleos directos en todo el mundo. Un proyecto de este tipo requiere una inversión inicial relativamente baja: entre 20.000 y 50.000 dólares y una extensión marina de unas 20 acres. GreenWave ya ha sido replicado en distintos puntos del planeta y combina aspectos técnicos, formativos y sociales. El modelo promueve una forma de producir alimentos que va más allá del beneficio económico: propone una transformación cultural en la relación que tenemos con el mar.