La Tierra está en constante cambio, con montañas que emergen, continentes que se separan y mares que cambian de tamaño. Un grupo de científicos ha descubierto que el océano Pacífico, el mayor del planeta con más de 168 millones de km² de superficie, se reduce lentamente a razón de 4 centímetros al año. Esto se debe al movimiento tectónico iniciado desde la fragmentación de Pangea. Mientras tanto, el océano Atlántico gana protagonismo, con su dorsal mediooceánica generando un movimiento de placas en sentidos opuestos, lo que hace que Europa y América se alejen aproximadamente 4 centímetros cada año. Los investigadores de la Universidad de Southampton desplegaron 39 sismómetros en el fondo marino y hallaron que el proceso ocurre a 600 km de profundidad. El estudio, publicado en Nature, redefine la comprensión de la tectónica de placas y plantea nuevas preguntas sobre la evolución del clima y la habitabilidad de la Tierra. La autora principal del trabajo, Kate Rychert, explicó que fue un hallazgo completamente inesperado con muchas implicaciones para nuestra comprensión sobre la evolución del planeta.