Astroscale ha desarrollado un satélite diseñado para capturar y eliminar la basura espacial. La misión ADRAS-J, lanzada el 18 de febrero de 2024, demostró la capacidad de llegar y observar una nave espacial difunta. El objetivo era la etapa superior del cohete japonés H-2ª, que mide 11 metros de largo y pesa 3 toneladas. La nave espacial ADRAS-J se acercó a 15 metros del cohete y captó imágenes y datos. La segunda misión de Astroscale, ADRAS-J2, se lanzará en 2028 y utilizará tecnología de brazo robótico para capturar y eliminar el cohete japonés fuera de uso. La empresa busca reducir la creciente cantidad de basura espacial y promover prácticas sustentables en el espacio. Hay millones de trozos de basura espacial en órbita, y aproximadamente 1,2 millones de ellos miden más de 1 centímetro, lo que puede causar daños catastróficos a otras naves espaciales. Astroscale es pionera en el uso sustentable de la órbita terrestre y espera que otras compañías sigan su ejemplo.