SpaceX ha desarrollado el cohete Starship, el más potente jamás construido, para transportar carga y astronautas a la Luna y Marte. El escudo térmico es crucial para su éxito, ya que debe resistir el calor extremo durante el reingreso en atmósferas hostiles. En su décimo vuelo de prueba, el Starship mostró un fenómeno extraño, una mancha naranja en la segunda etapa, que generó especulaciones sobre el desprendimiento de baldosas de protección o el ardor del acero inoxidable. Sin embargo, las pruebas más recientes demostraron que la mayoría de las baldosas hexagonales de cerámica permanecieron adheridas pese al esfuerzo extremo. Elon Musk compartió imágenes en alta resolución que confirmaron la solidez del sistema. El escudo térmico está diseñado con acero inoxidable de la serie 300 y miles de baldosas de cerámica que absorben el impacto térmico directo. La NASA ha elegido el Starship para llevar astronautas al polo sur lunar en el marco de las misiones Artemis, con planes para misiones hacia finales de 2025 y, posteriormente, a Marte. El éxito del Starship depende de muchos factores, pero el escudo térmico es fundamental para su capacidad de regresar ilesa tras entrar en atmósferas densas.