La planta Vincetoxicum nakaianum, perteneciente a la familia de las apocináceas, ha desarrollado un mecanismo único para atraer a sus polinizadores. Esta flor japonesa emite un olor que imita el de las hormigas heridas, lo que atrae a las moscas clorópidas, también conocidas como moscas cleptoparásitas. El investigador Ko Mochizuki descubrió este fenómeno casi por accidente mientras trabajaba en otro proyecto. Los análisis químicos revelaron que el olor floral contiene cinco compuestos principales, pero solo dos son esenciales para atraer a las moscas: el decil acetato y el metil-6-metil salicilato. Estas moléculas son las mismas que liberan las hormigas del género Formica cuando son atacadas por arañas. El estudio muestra que la planta ha aprendido a hablar el lenguaje químico del dolor para atraer a sus polinizadores. La investigación se publicó en la revista Current Biology el 8 de octubre de 2025.