Un estudio publicado en la revista Journal of the Royal Society Interface en septiembre de 2025 ha demostrado que los dientes de león no dejan sus semillas al azar. La planta tiene un mecanismo sofisticado de dispersión que permite liberar las semillas solo cuando el viento sopla en la dirección adecuada. Los investigadores, liderados por Chris Roh de la Universidad de Cornell, encontraron que la microestructura del punto de unión entre la semilla y el receptáculo es crucial para este proceso. La estructura en forma de herradura actúa como un ancla asimétrica, permitiendo que las semillas se desprendan con facilidad cuando el viento empuja hacia la parte abierta. Los experimentos mostraron que tirar de la semilla hacia arriba requería apenas 0.26 milinewton de fuerza, mientras que tirar hacia abajo necesitaba más de 1.3 milinewton. Esto sugiere que los dientes de león tienen un sistema morfológico que responde de manera selectiva al viento, lo que incrementa las posibilidades de supervivencia de las semillas. Los investigadores creen que este descubrimiento podría tener aplicaciones en la agricultura y la conservación de la biodiversidad.