En España, la ciencia es un sector despreciado, con carreras interminables y sueldos bajos. El CSIC, el organismo científico más numeroso, tiene más de 16.000 personas en plantilla y colabora con administraciones y empresas privadas. Los sueldos de los empleados del CSIC son de los más bajos de la administración pública, con un complemento específico que se sitúa en la última o penúltima posición respecto a los 40 Organismos que hay en la Administración pública. Un nivel 16 en el CSIC cobra anualmente de media 4.400 €, mientras que en la Casa Real o el Ministerio del Interior cobran 13.400 €. El acceso a la función pública en ciencia es difícil, con una carrera que puede durar años y requiere una gran especialización. Los científicos deben buscar financiación para trabajar y competir por proyectos, lo que puede llevar a una situación de precariedad. El poder adquisitivo de los científicos ha disminuido un 19% desde el año 2000 y las dietas no se actualizan desde 2002. Antonio Punzón Merino, investigador científico en el Instituto Español de Oceanografía, denuncia la situación de la ciencia en España.