Estonia, Finlandia y Dinamarca han dado la voz de alarma por la aparición de la babosa española, considerada una especie invasora. El Departamento de Aduanas e Impuestos de Estonia interceptó un cargamento con 30 millones de parásitos microscópicos, Phasmarhabditis californica, para combatir a la babosa española. Sin embargo, las autoridades están preocupadas porque estos organismos podrían convertirse en una amenaza para las especies locales. El subdirector del Centro de Investigación de la Naturaleza del Instituto Estatal de Investigación de Lituania, Zigmantas Gudžinskas, confirmó que la introducción de cualquier organismo exótico representa una amenaza significativa para la biodiversidad. La babosa española sigue causando estragos en los huertos y jardines de gran parte de Europa, aunque su estatus de especie invasora está en duda por estudios genéticos que apuntan a que podría ser natural de todo el territorio centroeuropeo.