Un equipo de científicos liderados por Manoela M. F. Marinho, bióloga de la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul, observó durante 20 horas a los bagres Rhyacoglanis paranensis en su hábitat natural. Estos peces, de color negro y anaranjado, comunes en América del Sur, fueron vistos escalando en equipo el empinado muro de una cascada. El estudio, publicado el 8 de agosto en Journal of Fish Biology, revela que los bagres comenzaron a trepar después de las 6 p.m. y formaron un equipo de miles de individuos en el fondo de las pequeñas cascadas. Los investigadores creen que los bagres migran río arriba para reproducirse, aunque no se sabe con certeza por qué exhiben esta conducta. El estudio demuestra el valor de las observaciones de campo en la ecología y cómo los datos de informes extraños pueden llevar a descubrimientos valiosos e inesperados.