La sonda Cassini de la NASA envió imágenes de chorros de vapor de agua saliendo del polo sur de Encélado, una luna de Saturno, lo que sugiere que este mundo no está muerto. Un nuevo análisis de datos de Cassini ha reforzado la posibilidad de que Encélado reúna las condiciones para albergar vida. La Agencia Espacial Europea (ESA) tiene a Encélado como objetivo central de su plan de exploración a largo plazo. La ESA planea enviar una misión con un orbitador y un módulo de aterrizaje para analizar las plumas de Encélado y recoger muestras directamente de la nieve recién caída. La misión no llegaría a la superficie hasta 2058. Estados Unidos también tiene una propuesta para enviar una misión a Encélado, la Enceladus Orbilander, y China está trabajando en tecnología nuclear para sondas de espacio profundo con Encélado como objetivo. Los ingredientes para la vida en Encélado incluyen agua líquida, energía y elementos químicos básicos como carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, fósforo y azufre. Un estudio publicado en Nature Astronomy encontró moléculas orgánicas complejas en las plumas de Encélado, lo que eleva el entusiasmo por la posibilidad de vida en este mundo.