La luna de Saturno, Encélado, tiene un océano subterráneo que contiene los ingredientes necesarios para la vida. La misión Cassini de la NASA descubrió en 2005 un océano global de agua salada bajo la corteza helada de Encélado y géiseres que expulsaban vapor y partículas al espacio. En 2008, la sonda Cassini capturó granos de hielo recién expulsados y descubrió moléculas orgánicas complejas, como aldehídos, ésteres y compuestos con nitrógeno y oxígeno. El análisis confirmó la presencia de cinco de los seis elementos esenciales para la vida: carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno y fósforo. Los investigadores creen que el océano subterráneo de Encélado podría albergar vida, ya que las condiciones químicas son similares a las de la Tierra. La NASA planea enviar nuevas misiones para obtener muestras del océano subterráneo y determinar si hay vida en Encélado. El descubrimiento redefine los límites de la habitabilidad y sugiere que la vida podría ser más común en el cosmos de lo que se pensaba.