China, el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, ha asegurado ser el país más decidido en el cumplimiento de sus compromisos de reducción de emisiones. El líder chino, Xi Jinping, anunció en la cumbre del clima de Nueva York los nuevos planes climáticos de su país para 2035, que incluyen la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 7% a 10% respecto al nivel máximo alcanzado y el compromiso de que el consumo de energía no fósil en China represente más del 30% del consumo total de energía. El grupo ecologista Greenpeace consideró que los nuevos objetivos climáticos de China se quedan cortos, aunque es probable que la descarbonización efectiva del país avance por encima de las metas presentadas. Mientras tanto, la Unión Europea se tambalea y el presidente de EEUU, Donald Trump, ha retirado al país del Acuerdo de París por segunda vez. China se ha convertido en un líder mundial en la transición ecológica, con un compromiso vago pero significativo, que incluye alcanzar el pico de sus emisiones de CO₂ antes de 2030 y la neutralidad de carbono antes de 2060.