En la primera mitad de 2025, las renovables cubrieron todo el aumento de la demanda eléctrica global y generaron excedente. La energía solar y eólica crecieron tanto que compensaron todo el aumento de consumo eléctrico global. La participación del carbón bajó al 33,1% del mix eléctrico global, mientras que las renovables subieron al 34,3%. China lidera la producción de energía limpia, con una mezcla eléctrica que es ya un 24% renovable. La inversión global en energía alcanzará 3,3 billones de dólares, con una proporción de inversión limpia frente a fósil de 10 a 1 en 2024. La transición energética ya no es una cuestión de voluntad política, es una ley económica. La demanda mundial aumentó 369 TWh (+2,6 %), un crecimiento moderado que quedó ampliamente cubierto por la expansión solar y eólica.