Alemania, que desconectó su último reactor nuclear en 2023, ahora apuesta por la fusión nuclear para alimentar su futuro energético. El gobierno alemán ha anunciado un plan nacional de fusión dotado con 1.700 millones de euros para construir el primer reactor funcional del mundo. La fusión nuclear es la reacción que hace brillar al Sol y podría proporcionar energía limpia, abundante y libre de residuos. El objetivo es lograr la primera reacción de fusión sostenida con ganancia neta, algo que también buscan Estados Unidos, China, Reino Unido y Corea del Sur. Alemania cuenta con una ventaja debido a su tradición científica sólida y su red de investigación liderada por el Instituto Max Planck de Física del Plasma. El plan de fusión no pretende sustituir la energía eólica o solar, sino proporcionar una fuente estable y continua. El gobierno alemán coincide en que la fusión es una opción para asegurar el suministro energético sin emisiones. La comunidad científica cree que la frontera de la fusión está más cerca que nunca, con algunos expertos afirmando que podría estar a solo una década de distancia. El entusiasmo alemán no es solo tecnológico, sino político, ya que busca independencia energética y un nuevo liderazgo industrial en un mundo electrificado.