Un estudio liderado por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha descubierto que los metales aleados conservan patrones sutiles de organización, conocidos como orden de corto alcance químico (SRO), incluso después de procesos industriales intensos. Los investigadores utilizaron simulaciones computacionales de alta precisión para observar la interacción de millones de átomos en una aleación específica compuesta por cromo, cobalto y níquel (CrCoNi). El estudio demuestra que los defectos cristalinos o dislocaciones no destruyen el orden previo entre los átomos, sino que funcionan como guías de reorganización atómica. Esto podría permitir diseñar metales con características muy específicas desde su estructura interna, lo que podría tener implicaciones en la industria aeroespacial, el diseño de materiales para reactores nucleares y la creación de componentes para electrónica avanzada. El estudio, publicado en la revista Nature Communications, obliga a replantear la idea de que los metales pueden ser mezclados hasta un punto de aleatoriedad total.