Un nuevo telescopio espacial podría revolucionar la búsqueda de vida extraterrestre. Con un diseño innovador, este telescopio podría identificar hasta 11 exoplanetas en la zona habitable de sus estrellas en apenas un año de observaciones. Si su misión se extendiera a tres años y medio, la cifra ascendería a 27 planetas potencialmente habitables, todos situados a menos de 10 pársecs de la Tierra. El telescopio cuenta con un espejo rectangular de 20 metros de largo y apenas uno de ancho, lo que le permite proporcionar una resolución sin precedentes en una dirección. Esto permite separar la tenue luz reflejada por un planeta del brillo abrumador de su estrella. El telescopio trabajaría en el infrarrojo y podría detectar planetas sin necesidad de conocer previamente sus órbitas. La tecnología utilizada se basa en diseños ya desarrollados y probados en el telescopio espacial James Webb, lo que reduce riesgos y costes. El objetivo es analizar las atmósferas de estos exoplanetas en busca de biofirmas, como el ozono, que podría indicar la presencia de vida.