La rata topo desnuda, originaria del África oriental, puede vivir más de 40 años, lo que equivale a una vida de tres o cuatro humanos en términos proporcionales. Un estudio de la Universidad Tongji identificó que la enzima cGAS, involucrada en la reparación del ADN y la respuesta inmune, es la clave de su longevidad. La cGAS de la rata topo desnuda presenta cuatro mutaciones específicas que cambian su comportamiento, permitiéndole reparar los daños genéticos antes de que se acumulen. El profesor Yu Chen explicó que la cGAS de la rata topo desnuda actúa al revés que en otros mamíferos, corrigiendo los errores del ADN antes de que puedan causar inflamación o envejecimiento. La rata topo desnuda también presenta un sistema cooperativo en sus colonias subterráneas, similar al de las abejas o las hormigas. El estudio sugiere que la longevidad de la rata topo desnuda podría inspirar nuevos tratamientos contra el cáncer y las enfermedades neurodegenerativas.