Un meteoro detectado por la NASA en 2014 y confirmado como objeto interestelar por el Comando Espacial de Estados Unidos ha sido analizado por un equipo liderado por Avi Loeb. Entre el 14 y el 28 de junio de 2023, se recuperaron 850 fragmentos del meteoro IM1, hundido en el océano cerca de la isla de Manus. Los restos fueron analizados en los laboratorios de geoquímica de Harvard y mostraron una composición muy enriquecida en berilio, lantano y uranio, hasta mil veces superior a la abundancia elemental solar. Esto sugiere que el meteoro tiene un origen extraterrestre, fuera del sistema solar. La expedición fue liderada por Avi Loeb y los resultados serán parte de un documental de Netflix y de un libro previsto para 2026. Los análisis comparativos descartan que se trate de ceniza de carbón o tectitas terrestres, reforzando la singularidad del hallazgo. El meteoro IM1 ingresó a la atmósfera terrestre el 8 de enero de 2014 a más de 45 km por segundo, liberando tres explosiones detectadas por satélites militares.