Un estudio reciente publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) por investigadores de la Universidad de Chicago, liderados por Nicholas VanKuren y Marcus Kronforst, ha descubierto que un único gen, denominado doublesex, es capaz de dictar los patrones cromáticos que definen la apariencia y el mimetismo de ciertas especies de mariposas. El estudio se centró en la especie Papilio alphenor, una mariposa asiática célebre por su capacidad de imitar los colores de especies tóxicas para evitar a los depredadores. Los científicos combinaron herramientas de secuenciación genómica y edición genética CRISPR para descifrar el papel del gen. El resultado fue revelador: las diferencias no se debían a mutaciones en la proteína del gen, sino a reguladores de ADN no codificante que modifican cómo y cuándo el gen se activa. El equipo halló que este mecanismo también se repite en otras especies del género Papilio, lo que sugiere un patrón evolutivo compartido. El descubrimiento redefine la manera en que entendemos la evolución visual y demuestra que la diversidad no siempre necesita una multitud de genes: a veces, basta un solo gen con múltiples modos de activación.