En 1972, la misión Apolo 17 recolectó más de 100 kilos de roca lunar. Una muestra de 2022 reveló detalles sobre el Manto Ligero, un fenómeno único en la Luna. Los investigadores usaron escáneres micro-CT para analizar la estructura interna de los fragmentos y descubrieron que los clastos se fracturaron y fueron recubiertos por finas partículas, lo que explica cómo los escombros pudieron deslizarse kilómetros sin agua ni atmósfera. El estudio tiene aplicaciones prácticas para la misión Artemis, que busca establecer presencia humana sostenible en la Luna. La información servirá para planificar rutas, construir plataformas estables y diseñar refugios que soporten cargas en un terreno inestable. La muestra analizada formó parte del programa Apollo Next Generation Sample Analysis (ANGSA), creado para aprovechar el legado de las misiones Apolo y reforzar los objetivos de Artemis. La geóloga Giulia Magnarini lideró el estudio y destacó la singularidad del Manto Ligero, que se produjo hace unos 108 millones de años. Los investigadores barajan dos hipótesis sobre su origen, una vinculada al impacto que formó el cráter Tycho y otra a un terremoto lunar provocado por la falla Lee-Lincoln.