La NASA planea enviar astronautas a la Luna en 2027, después de varios retrasos en el programa Artemis. China, por otro lado, ha estado avanzando de manera constante en su programa lunar tripulado y planea enviar astronautas a la Luna en 2030. El control de los recursos lunares, como el agua helada, el helio-3 y los metales, es crucial para el futuro de la exploración espacial. La administración estadounidense ha urgido a la NASA a instalar un reactor de fisión nuclear en la Luna para 2030, con el fin de adelantarse a los planes chinos. La carrera espacial no es solo por la gloria, sino por el control de los recursos que definirán el futuro en el espacio y el equilibrio de poder en la Tierra. La NASA cuenta con la ventaja de su experiencia y un sector privado más avanzado, pero China tiene a su favor la estabilidad, la planificación a largo plazo y un impulso implacable. El año 2024 fue inicialmente fijado como fecha para un nuevo alunizaje con humanos, pero se ha retrasado hasta agosto de 2027. La nave Starship de SpaceX es la única baza de Estados Unidos para posar a sus astronautas en la Luna, al menos hasta que la alternativa de Blue Origin esté lista.