La misión DART impactó contra Dimorphos el 26 de septiembre de 2022, logrando desviar su trayectoria. Tres años después, se confirma que el choque cambió la forma del asteroide, de oblata a alargada, similar a un balón de rugby. El impacto también alteró su movimiento orbital, rompiendo la sincronía con su asteroide principal, Didymos. El sistema binario se vio afectado, con Dimorphos tambaleándose y rotando de forma caótica. La Agencia Espacial Europea lanzará la misión Hera en octubre de 2025 para analizar los efectos del impacto de DART y recopilar datos para perfeccionar las estrategias de defensa planetaria. La misión Hera llegará a Didymos en 2026 y permitirá entender mejor cómo se forman y consolidan los sistemas de asteroides. El impacto de DART liberó rocas que orbitan el sistema, modificando su dinámica interna. Didymos se mantuvo prácticamente intacto, lo que sugiere que su estructura es más rígida que la de su satélite.