La misión DART impactó contra el asteroide Dimorphos en septiembre de 2022, logrando desviar su trayectoria orbital. Ahora se sabe que también cambió su forma, pasando de ser oblata a prolata. El asteroide tenía una forma achatada en los polos, similar a la Tierra, pero tras el impacto se alargó en los polos, como un balón de rugby. El equipo que analizó los cambios orbitales encontró que el impacto hizo que Dimorphos pasara de un estado de equilibrio con su asteroide principal Didymos a uno irregular, lo que implica que puede rotar de forma caótica e impredecible. La misión Hera de la Agencia Espacial Europea se unirá al sistema Didymos en 2026 para recabar nuevos datos in situ. El impacto liberó pequeñas rocas que alteraron el movimiento orbital en el sistema, pero no cambiaron la forma de Didymos. Esto implica que el asteroide principal era lo suficientemente rígido como para mantener su forma tras la formación de su luna Dimorphos. Los detalles del trabajo fueron publicados en la revista Planetary Science Journal.