Un hallazgo en Kenia revela que Paranthropus boisei tenía una mano sorprendentemente hábil, con capacidad para manipular herramientas y caminar erguido. El descubrimiento se produjo en Koobi Fora, en la ribera oriental del lago Turkana, entre 2019 y 2021, por un equipo liderado por la paleoantropóloga Louise Leakey. La mano de P. boisei muestra una combinación inesperada de rasgos, con un pulgar largo, dedos relativamente rectos y un meñique móvil, lo que sugiere una habilidad manual más avanzada de lo que se pensaba. El estudio publicado en Nature revela que la morfología de la mano no impide la participación en actividades de procesamiento de herramientas. El hallazgo también incluye huesos del pie que indican un modo de locomoción completamente bípeda. La edad de los fósiles es de 1,5 millones de años. El descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre las relaciones entre los distintos grupos humanos primitivos y sugiere que la evolución de la mano humana no fue lineal ni exclusiva del género Homo.