Científicos han descubierto una masa biológica submarina con un peso estimado de 346 millones de toneladas, equivalente a 250 millones de elefantes, formada por fitoplancton. Esto fue posible gracias a 903 robots flotantes autónomos de la red internacional BGC-Argo, que recopilaron información biogeoquímica. El fitoplancton produce aproximadamente el 50% del oxígeno atmosférico y captura grandes volúmenes de dióxido de carbono. La tecnología robótica permitió trazar un mapa tridimensional y profundo de su distribución real. También se detectó una anomalía tectónica a casi 300 kilómetros bajo el lecho oceánico del Pacífico, con un peso estimado en 2,5 quintillones de kilos. Esto puede ofrecer nuevas respuestas sobre la dinámica interna del planeta. El desarrollo de estos robots submarinos expande los límites del conocimiento y permite diseñar estrategias más certeras frente a la crisis climática.