El Ministerio para la Transición Ecológica, a través de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), inició un plan para erradicar la especie invasora Pseudorasbora parva en el embalse de Alcollarín, en Cáceres. El plan incluía meses de despesques y un vaciado controlado del embalse, que se encontraba al 100% de su capacidad, 50 hectómetros cúbicos, equivalentes a 50.000 millones de litros. Sin embargo, el vaciado provocó la liberación de miles de ejemplares de la especie invasora, expandiendo su presencia en los ríos Ruecas y Guadiana. La operación, que costó 787.861,99 euros, ha sido calificada de 'disparate ecológico' por el colectivo Fondenex, que acusa a la CHG de 'negligencia manifiesta'. La CHG defiende que la operación era necesaria para proteger la cuenca, pero los vecinos y colectivos ecologistas denuncian el desastre ecológico y la muerte de especies autóctonas, como el barbo, catalogado como vulnerable. La recuperación ecológica y turística del embalse llevará años, y el pez invasor ya está presente en tramos del Ruecas y del Guadiana donde antes no había llegado.