El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha desarrollado un nuevo tipo de concreto llamado ec3, que combina cemento, agua, negro de carbono ultra fino y electrólitos, permitiendo almacenar y liberar electricidad. En sus primeras versiones, el ec3 necesitaba 45 metros cúbicos para cubrir el consumo diario de una vivienda promedio, pero ahora solo se necesitan 5 metros cúbicos. El aumento en la densidad energética se logró gracias a una comprensión más profunda de la red interna del ec3 y la elección adecuada de electrólitos. Un metro cúbico de ec3 puede almacenar más de 2 kilovatios-hora de energía, suficiente para mantener encendida una nevera durante un día completo. El ec3 no busca competir con las baterías tradicionales, sino integrarse a la arquitectura como una funcionalidad adicional, con menor impacto ambiental y menos necesidad de mantenimiento.