Un equipo de investigadores de la Universidad de Cambridge ha descubierto un material orgánico llamado P3TTM, capaz de generar electricidad por sí solo al recibir luz. Esto elimina la necesidad de estructuras multicapa típicas de las celdas solares actuales. El hallazgo se apoya en un fenómeno cuántico poco común para este tipo de compuestos. Los electrones desapareados pueden interactuar entre moléculas vecinas, lo que permite una separación espontánea de cargas eléctricas. El equipo probó una celda experimental compuesta únicamente por una capa ultrafina de P3TTM y obtuvo una eficiencia en la conversión de luz en electricidad cercana al 100%. Esto abre la puerta a una nueva generación de paneles solares más livianos, flexibles y baratos, con aplicaciones que van desde arquitectura integrada hasta dispositivos portátiles o textiles con energía incorporada. La fabricación de materiales como P3TTM requiere menos energía y recursos, lo que podría reducir la huella de carbono de la industria fotovoltaica.