El núcleo terrestre sigue siendo un misterio para la ciencia. Simulaciones avanzadas sugieren que el carbono jugó un papel crucial en la cristalización del núcleo interno. El equipo internacional descubrió que un 3,8% de carbono en la masa del núcleo permitiría su formación a temperaturas más plausibles, alrededor de 266 °C de sobreenfriamiento. Esto cambia nuestra visión sobre la evolución del planeta, ya que el carbono podría haber sido el guardián de la Tierra desde sus entrañas. La cristalización del núcleo interno libera calor y luz, procesos que alimentan el campo magnético terrestre y, en consecuencia, la vida en la superficie. El estudio, publicado en Nature Communications, redefine el papel del carbono en la historia terrestre.