Un equipo internacional de investigadores ha desarrollado una técnica innovadora para analizar los isótopos de oxígeno atrapados en el esmalte dental de dinosaurios, lo que ha permitido reconstruir el aire que respiraban hace 150 millones de años. Los dientes fosilizados de dinosaurios han revelado la composición del aire que respiraban hace más de 100 millones de años, arrojando luz sobre el clima del Mesozoico y los ciclos de carbono del pasado. Los niveles de CO₂ en el Jurásico tardío rondaban los 1.200 partes por millón, mientras que en el Cretácico tardío bajaban a unos 750. La producción primaria global era hasta el doble de la actual. El estudio ha sido publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y supone un avance sin precedentes en la reconstrucción del clima terrestre del Mesozoico. Los investigadores también han encontrado anomalías isotópicas que apuntan a picos repentinos de CO₂, probablemente causados por enormes erupciones volcánicas. La técnica no se limita al estudio del Mesozoico y se planea aplicar a dientes de vertebrados del Pérmico-Triásico.