El asteroide 1997 QK1, de 200 metros de largo y con forma de cacahuete, se acercó a la Tierra el 20 de agosto de 2025, como no lo hacía desde hace 350 años. La NASA lo estudió con su radar planetario en California y obtuvo imágenes que revelaron su forma binaria, con dos lóbulos unidos. El asteroide rota sobre sí mismo cada 4,8 horas y tiene cráteres del tamaño de edificios. Se estima que el 15% de los asteroides cercanos a la Tierra tienen esta forma binaria. El asteroide volverá a pasar cerca de la Tierra en 2039, a una distancia de 2,4 millones de kilómetros. La NASA considera que este asteroide es potencialmente peligroso, pero no representa una amenaza para la Tierra en el futuro previsible. El estudio de este asteroide es importante para mejorar las capacidades de defensa planetaria y entender la formación y evolución del sistema solar.