China se prepara para lanzar una misión de Defensa Planetaria para desviar un asteroide. La misión, llamada 'prueba experimental del sistema de defensa contra asteroides cercanos a la Tierra', se lanzará este año a bordo de un cohete CZ-3B. La misión consiste en lanzar dos naves: un impactador y un observador que hará un reconocimiento exhaustivo del asteroide 2020 PN1. El objetivo es medir con precisión los cambios en la órbita, la morfología y el material expulsado por el choque de la nave, para evaluar la efectividad del impacto. La meta es producir una desviación orbital de entre 3 y 5 centímetros. La misión es solo la primera pieza de un ambicioso puzzle con el que China planea establecer un sistema completo de detección y defensa contra asteroides. El país ya cuenta con una red de vigilancia terrestre y planea complementarla con una flota de satélites de observación en el espacio. La experiencia de China en el manejo de misiones al espacio profundo es cada vez mayor, y ya ha conseguido hitos que Estados Unidos no posee, como traer muestras de la cara oculta de la Luna.