Investigadores de la Universidad de Bournemouth encontraron restos humanos de un adolescente de 2.000 años en un yacimiento celta en Dorset, Inglaterra. El esqueleto estaba colocado boca abajo en la fosa, lo que sugiere un posible sacrificio humano. Los arqueólogos señalan que enterrar a alguien boca abajo no era una práctica habitual en aquella época. El descubrimiento se produjo durante el rodaje de una serie de televisión presentada por Sandi Toksvig. El equipo estaba investigando un asentamiento de la Edad de Hierro de la tribu de los Durotriges. El análisis del ADN sugiere que los Durotriges vivían en una sociedad matriarcal, donde las mujeres eran propietarias de la tierra. Los estudios apuntan a que las comunidades se organizaban en torno a las madres de las familias. El juez Peinado exige 50.000 euros por publicar una entrevista y amenaza con querellarse contra elDiario.es si no la borra.