Un estudio liderado por científicos del CONICET y la Universidad de Harvard ha descubierto un linaje humano desconocido en el centro de Argentina, que ha sobrevivido durante más de 8.500 años. El investigador Rodrigo Nores y su equipo analizaron 344 muestras de 310 individuos de distintas regiones y encontraron un componente genético único que aún se detecta en habitantes del centro argentino. El linaje se negó a desaparecer y evolucionó localmente, mezclándose con otras ascendencias, pero conservando su identidad. El hallazgo cambia la narrativa de la historia genética de Sudamérica y plantea una idea poderosa: que el ADN puede guardar los rastros de civilizaciones que nunca dejaron escritura. El estudio se inició en 2017 y se publicó en Nature. Los resultados dibujan un mapa distinto al que conocíamos, con un linaje que participó en tres migraciones interregionales y que aún respira en la población actual.