La Tierra ha sido impactada por asteroides en el pasado, causando extinciones y catástrofes regionales. Sin embargo, la humanidad ha comenzado a tomar medidas para defenderse contra esta amenaza. La defensa planetaria es una disciplina que busca detectar y desviar asteroides que puedan colisionar con la Tierra. El telescopio FlyEye en Italia y el telescopio Rubin en Chile son algunos de los instrumentos utilizados para detectar asteroides. La misión DART en 2022 fue la primera en alterar la órbita de un asteroide de forma deliberada. La misión Hera de la ESA en 2026 medirá los efectos de esta colisión. Se han identificado más de 40.000 objetos cercanos a la Tierra, pero se estima que pueden existir millones. La defensa planetaria es una necesidad estratégica para evitar catástrofes. El caso del asteroide 2024 YR4, que tuvo un 3,1% de probabilidades de colisión con la Tierra, demostró la importancia de la coordinación y la detección temprana. La Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN) y el Grupo Asesor de Planificación de Misiones Espaciales (SMPAG) trabajan juntos para detectar y desviar asteroides.