Un equipo de la Universidad Politécnica de Madrid ha desarrollado un proceso innovador que convierte los restos de poda del olivo en antioxidantes naturales aplicables a sectores como la cosmética, la alimentación o la farmacia. El proceso utiliza disolventes verdes en lugar de productos derivados del petróleo y ha sido publicado en la revista ACS Sustainable Chemistry & Engineering Journal. España es el mayor productor mundial de aceite de oliva y genera toneladas de residuos vegetales cada año, que habitualmente son quemados. El equipo de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales empleó disolventes supramoleculares y logró extraer polifenoles, compuestos antioxidantes clave. El estudio ha contado con apoyo financiero de la Unión Europea y de la Comunidad de Madrid, y los autores trabajan ya en validar el método a escala industrial y explorar su aplicación en otros cultivos.