Astrónomos de la Universidad de Harvard analizaron las trayectorias de tres objetos interestelares detectados: 'Oumuamua (2017), Borisov (2019) y Atlas (2025). Utilizando simulaciones numéricas con el software GalPot, estimaron su origen y edad. Los resultados muestran que cada objeto proviene de una población estelar distinta con diferentes edades y ubicaciones galácticas. Atlas, con 4.600 millones de años, surgió en el disco grueso de la Vía Láctea, mientras que 'Oumuamua y Borisov, con 1.000 y 1.700 millones de años respectivamente, se originaron en el disco delgado. Estos hallazgos indican que los objetos interestelares pueden ser expulsados de sistemas planetarios en cualquier momento de la historia de la galaxia. Los nuevos estudios permitirán comprender la frecuencia, distribución y diversidad de estos objetos en diferentes entornos estelares. Los investigadores, Shokhruz Kakharov y Avi Loeb, utilizaron estas simulaciones para 'rebobinar' las trayectorias de los objetos y determinar su procedencia.