Rusia ha lanzado la misión Bion-M No. 2, un experimento espacial que imita un 'arca biológica' para estudiar cómo la radiación y la microgravedad afectan a los organismos vivos. La nave transporta 75 ratones, mil moscas, cultivos celulares, microorganismos y semillas. Los ratones viajan en un 'hotel espacial' con sistemas de ventilación, alimentación e iluminación para monitorear su salud en tiempo real. El experimento busca evaluar cómo los rayos cósmicos dañan el ADN, incrementan el riesgo de cáncer y afectan huesos y músculos. La misión también transporta experimentos sobre polvo y rocas lunares para analizar cómo los materiales reaccionan a la radiación y al vacío. La trayectoria de la misión expone a la tripulación biológica a dosis más altas de radiación que las que reciben en la Estación Espacial Internacional. El cohete Soyuz-2.1b despegó del cosmódromo de Baikonur con una carga inusual. Los resultados del experimento podrían redefinir la seguridad de la exploración humana en el cosmos.