Un equipo internacional liderado por ETH Zúrich y TU Wien ha logrado enfriar un modo mecánico cuántico hasta el estado fundamental con una pureza del 92 % a temperatura ambiente, sin criogenia. Utilizaron una nanopartícula levitada y control óptico de alta precisión. La clave fue aislar y 'congelar' la libración de la nanopartícula, manteniendo el resto de la partícula a cientos de grados. El resultado coloca a los sistemas levitados a temperatura ambiente por delante de los mejores dispositivos optomecánicos y electromecánicos que usan criogenia. La ocupación mínima alcanzada fue de 0,04(1) cuantos. El equipo implementó un 'noise eater' para neutralizar el ruido de fase del láser, lo que permitió alcanzar la máxima tasa de enfriamiento posible. El estudio abre la puerta a nuevas plataformas para la física cuántica a temperatura ambiente.