Un equipo de físicos de la Universidad de Cornell liderados por Sunghwan Jung ha descubierto que cortar cebolla libera microgotas a gran velocidad, alcanzando hasta 144 km/h. El estudio revela que el tipo de cuchillo utilizado puede marcar la diferencia, ya que un cuchillo afilado reduce la cantidad de partículas liberadas en comparación con uno romo. La velocidad del corte también influye, siendo los cortes rápidos los que generan más partículas. El estudio sugiere que refrigerar la cebolla antes de cortarla puede aumentar la liberación de gotas. Los investigadores utilizaron cámaras de alta velocidad, microscopios electrónicos y modelos matemáticos para analizar el proceso de corte. El hallazgo tiene implicaciones en la salud pública y la seguridad alimentaria, ya que las microgotas podrían ser vehículos de transmisión de patógenos. El estudio también abre nuevas líneas de investigación en ingeniería alimentaria, seguridad en cocinas industriales y microbiología ambiental.