Un equipo internacional de exploradores marinos encontró una criatura que parece extinguida hace eras en la fosa de las Aleutianas, cerca de Alaska, a más de seis kilómetros de profundidad. La criatura, llamada Veleropilina gretchenae, es un molusco que conserva rasgos anatómicos que los científicos creían extintos desde el Paleozoico. Junto a ella, se identificaron 14 nuevas especies, cada una adaptada a un mundo donde la vida parece resistirse al tiempo. El océano profundo sigue siendo un territorio apenas explorado, con solo un 5% de sus profundidades observadas directamente y un 26% del fondo marino cartografiado con precisión. Los avances tecnológicos permiten alcanzar zonas donde la ciencia antes solo podía imaginar, y cada nueva inmersión recuerda que el océano sigue siendo un universo paralelo dentro del nuestro. Los investigadores creen que estudiar estas especies permitirá entender cómo la vida se adaptó a condiciones extremas en el pasado y cómo podría evolucionar en el futuro frente al cambio climático y la acidificación del mar.